El último molino urbano de Villarrobledo. Albacete – 2014-XI-18

Ahora que llegan las primeras nieblas matutinas y que los campos de vides empiezan a estar podados… es hora de comerse unas buenas gachas acompañadas de un pimiento en aguasal. Para cocinarlas hay que comprar  harina de guijas (o de almortas que suena más árabe), por lo que hoy estimados lectores viajaremos a uno de los pocos molinos urbanos que quedan en Villarrobledo, que aunque dejó de moler hacia 1987… aún está abierto y pasar a su interior es retrotraerse 100 años en la historia local.

6. Fachadas (4)

El Molino. En la calle Dos de Mayo, nº71

Era conocido como el Molino de los Pañalones, regentado por los hermanos Marcos-Montero más de medio siglo. Tuvo que ser inaugurado a principios de 1900, una industria en parte novedosa para Villarrobledo. No por la parte de la molienda del grano, sino por el funcionamiento y puesta en marcha de la empresa. Lejos de los molinos harineros que empezaban a estar en desuso, situados casi todos en lo alto del barrio de Asturias para aprovechar la fuerza eólica, a la más pura estampa quijotesca, éste utilizaba la fuerza eléctrica recién inaugurada en la localidad. Si aquellas viejas moles con sus aspas giratorias tenían que buscar el mejor viento según el grano a moler (a la hora que fuera y si hacía viento… claro), éste molino estaba adaptado a los nuevos tiempos que el Movimiento Obrero y la industria reclamaba. La Revolución Industrial llegaba a Villarrobledo, en el corazón de una sociedad practicamente agropecuaria.

Foto actual del interior

Foto actual del interior

Se trata de un edificio de dos plantas que se construyó exprofeso para estos quehaceres. Unos cinco operarios, más un carpintero, trabajaban en sus tres pares de piedras que molían en la planta de abajo: dos para trigo y una para cebada, siendo ésta última la que aún perdura sorteando los escoyos del tiempo y de la modernidad.

Piedra

Piedras de moler en el interior del cajón, sobre una bancada centenaria

Particulares llevaban su grano, al que se le hacía la maquila, es decir el descuento de la parte proporcional que el molinero se quedaría por sus servicios. Es decir, que el molinero no cobraba en cash que decimos los ingleses, sino en especie. Maquila viene del árabe hispano makila, y al igual que el oro en la actualidad la maquila también fluctuaba, así que se podía ver a la gente de molino en molino preguntando a cuánto estaba para o bien llevar sus costales o bien esperarse. Para que os deis una idea estimados lectores, a finales de la década de los ochenta la última maquila estuvo al 18% .

Junto a las piedras hoy paradas estaba el despacho de harinas, como en la actualidad, de ahí ese ambiente tradicional casi nostálgico que aún perdura en la tienda. Trigo, triguillo, cebada, centeno, maiz, harinas, harineta, guijas, legumbres de toda clase… se daban cita allí. Si tenéis ocasión pasad y situaros ahí unos instantes… contemplando los cajones y la báscula, ésta más antigua que el propio edificio (hacia 1890) y en perfecto uso. Que compres 1 kilo de harina y que te lo pesen en la misma báscula que un día se lo pensaron a tu bisabuelo… es como la Master Card, no tiene precio.

3. Báscula 1890 (1)

Peso de 1890, cuya cabeza bascula y vierte lo pesado en una bolsa

Hacia 1969 el molino apenas funcionaba como tal. Había sobrevivido a la crisis económica de 1929, los desastres de una guerra civil y la carestía y el straperlo de la posguerra, pero aun así se fue apagando como todo negocio que deja de ser novedoso y que el ritmo del tiempo lo va orillando. Aquel año fue traspasado a Tomás Díaz Pérez, un agricultor que conocía bien la mecánica de la molienda.

Antiguos cajones con las harinas y piensos

Antiguos cajones con harinas y piensos

Tomás Pérez y sus hijos, actuales propietarios, hicieron resurgir el molino y mantener el equilibrio actual entre modernidad y tradición. Siempre movido gracias a la fuerza de la energía eléctrica, que cuando escaseaba ésta era potenciada por un motor ruso instalado en el patio. Si tenéis la suerte de poder acceder al piso superior comprobareis in situ que un día el tiempo se detuvo allí arriba, y que el polvo silencioso de la Historia fue cubriendo sin hacer ruido la vieja maquinaria, sepultando el ruidoso traqueteo que las poleas hacían o las voces de aquellos anónimos operarios que un día trabajaron allí.

Antiguo cernedor de guijas

Antiguo cernedor de guijas

Como si de un museo se tratase los hermanos Díaz – Camacho conservan toda la maquinaria, como los elevadores de granos, los cernidos de 1ª, 2ª y 3ª clase, la vieja lavadora para granos de madera, la rueda de afilar las herramientas (por ejemplo la de picar los rayones a las piedras) o la espectacular cubierta con vigas y tijeras de madera construida para soportar todas aquellas vibraciones.

La vieja lavadora de madera

La vieja lavadora de madera

Por tanto, estimado lectores, os invito a que paséis a verlo y os sobrecojáis haciendo el experimento mental que muchas veces os animo a realizar: guardad silencio, respirad profundamente y retrotraeros en la historia imaginándonos personajes, indumentaria, olores, ruidos… y ya de paso comprad trigo y cañamones a granel, que San Antón está a la vuelta de la esquina y las tradiciones hay que respetarlas sí o sí.

Legumbre variadas

Legumbres variadas a granel

Anuncios
Categorías: 2014 - Viajes del año, Villarrobledo | Etiquetas: , | 1 comentario

Navegador de artículos

Un pensamiento en “El último molino urbano de Villarrobledo. Albacete – 2014-XI-18

  1. Carmen

    Nunca deja de sorprenderme tu capacidad para encontrar estas historias

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: