La Mancha y su esparto – Albacete. 2014-02-28

Estimados amigos hoy volvemos viajar a La Mancha manchega, a la tierra que me crió: Albacete. Y aunque no sé si llegaréis a tiempo os voy hacer una recomendación para el alma, tenéis que visitar la exposición

Esparto: naturaleza y cultura.

Caracolera

Caracolera

Bien sabéis los que me conocéis de mi afición al esparto desde pequeño. Ayer haciendo cuentas con mi madre concluimos que con 7 años recogí mi primer manojo de espato en el monte de Las Beatas, junto a la finca Las Olivas de Villarrobledo; fue el Jueves Lardero de 1987, hace justamente 27 años. Allí donde mis abuelos y mi madre permanecieron muchos años de su vida trabajando empezó toda una afición. Y fue con doce años (1991) cuando consciente de lo que era el esparto insistí a mi abuelo Emilio para que me enseñara, y cuando me levanté aquella mañana allí me tenía empezada una pleita basta de 15 ramales.

Una antigua sera de pleita fina, elegantemente elegante

Una antigua sera de pleita fina, elegantemente elegante

Luego tantos otros esparteros de Villarrobledo (pastores o labradores, pues el esparto allí era una tarea complementaria (“El que trabaja el esparto, nunca de pan se ve harto”) me enseñaron de manera generosa su pequeña sabiduría rural para ir completando trenzados; recuerdo que todos venían a decirme: “nadie nace enseñao”. Hace ya mucho de aquello, tanto que ya no viven los que fueran mis maestros y amigos: El hermano Santiago Quiso de 92 años con su collarzo de 9 ramales, el hermano Manuel con sus asas finas, los canastillos del hermano Monterilla que tenían fama para los otorgos, el Piti, en hermano Zambombita, Francisco Salero, Juan Antonio Montejano con sus empieces de pleita en nudo…

Conocí a la hija de Ángel el Viejo, pastor muy fino, tanto que lo buscó una iglesia de Madrid para que esterara el altar mayor. Curiosamente estuvo con mi bisabuelo Emilio y le enseño cosas de esparto a mi abuelo cuando éste era pequeño; y años después con mi bisabuelo Juan Manuel y mi abuela que era pequeña. Luego mis abuelos se casarían y Ángel le hizo a mi abuela para su ajuar una escoba de las de barrer la artesa de amasar el pan. Una obra tan fina que llamaba la atención. Su hija me regaló la aguja de su padre que guardo como un tesoro junto a las de mi abuelo.

Aguarillas para la bicicleta

Aguarillas para la bicicleta

También conocí en Villarrobledo a la hija de Víctor el Pleitísta. Familia que sólo se dedicaba a este arte. Entre las obras que hicieron por los años cuarenta o cincuenta, según me contaba, era forrar durante la noche de la actuación los baúles y arcas a los artistas invitados a la feria del pueblo. Entre los que me acuerdo: Cantinflas o Marifé de Triana.

Pues bien mis incondicionales lectores, la Universidad Popular (UP) de Albacete, con el maestro José Fajardo a la cabeza como profesor, sigue trabajando para que en parte no se pierda esta seña de identidad tan Mediterránea.

Pleita del queso entre las dos flores

Pleita del queso entre las dos flores

Resumiendo muy mucho para los “lectores de fuera”, el esparto es una planta silvestre cuyas finas hojas se trenzan (bien de forma natural, bien tras un proceso de maceración y majado). Desde el Calcolítico tenemos constatación de ajuares funerarios en aquellas sociedades cada vez más complejas y jerarquizadas, la excavación más típica es la de la Cueva de los Murciélagos de Albuñol (Granada); que si sois tan frikis como yo tendréis que ir al Arqueológico de Madrid exproceso a ver esas sandalias o capachos con más de 5000 años en perfecto estado de conservación.

La industria del esparto fue creciendo, pasó de ser algo gremial, de carácter familiar y artesano, a industrializarse y casi mecanizarse en el s. XIX (Cieza o Hellín por ejemplo). Y finalmente empezó a decaer en los años 60 sin casi posibilidades de remontar, pues la llegada de los plásticos y otros elementos menos “rústicos” le hicieron una competencia desleal. Y ahora, algunos aficionaos mantenemos viva esta artesanía recordando su pasado, si no glorioso, sí ancestral.

Detalle de una cesta engalanda con encaje de bolillos

Detalle de una cesta engalanda con encaje de bolillos

Artesanos como son: Alborada Bermúdez, Alfonso Azorín, Alfonso García, Alfonso Mansanet, Alfredo Martínez, Ángel Cuevas, Antonia Martínez, Antonio Baídez, Arturo Ballesteros, Bernabé, Blas Gómez, Carlos Hernando, Custodio Alcázar, Daniel García, Epifanio Rodríguez, Esperanza Díaz, Fernando García, Jesús García, Joaquín Hernández, José Fajardo, José María Guerrero, José Reíllo, Juan Antonio Juárez, Juan Cuevas, Loren Cortés, Lorenzo Rodrigo, Luis González, Luis Mondéjar, María José Jiménez, Melquíades León y Rafael Sacasas, son los que han expuesto sus obras durante una semana en la UP. Se cuentan más de 350 objetos que en parte os he fotografiado.

Para ir al mercado como un señor

Para ir al mercado como un señor

Verdaderas filigranas  muestras de arte y paciencia se han dado cita allí  estos días. Se pueden ver obras tradicionales como baleos (alfombras), alborgas (espardeñas / calzado), garrafas o calabazas de cuello forradas o espuertas y capachos. Pero también nuevas adaptaciones como el “sillón de María Antonieta”, un carro de la compra o una lámpara. Y no olvidemos verdaderas virguerías en miniatura representando oficios, personas o útiles ya desaparecidos: la media fanega, la trilla, una morcillera, un “chanvilero” (heladero), el Papa en el papamóvil, D. Quijote y Sancho… y un sin fin de cosas más dignas de admirar largo y tendido.

El salón de té

El salón del té

Una plaza de toros y el antiguo Depósito del Sol

Una plaza de toros y el antiguo Depósito del Sol

Miniaturas de fina confección

Miniaturas de fina confección

Vamos… yo me hubiera pasado horas y horas allí, contemplando empieces, remates, puntadas y cómo se solventan problemas para conseguir la figura final, cuales ingenieros industriales.

La muestra se complementa con paneles informativos e útiles procedentes de colecciones particulares: agujas, mazas, cogederas…

DSC_0221

Herramientas. Las cogederas en primer plano son réplicas medievales

Poco más os puedo decir amigos… que hoy es día 1 de marzo, y llegará pronto la primavera y el calor; como decían los “viejos” de Villarrobledo: “En marzo, ni gachas ni esparto”.

Bien podría ser un Armani o un Gucci...

Bien podría ser un Armani o un Gucci… y unos Manolos a los pies

Por si podéis ir a verla el lunes a primera hora antes de que la quiten:

Sala de exposiciones: Casa de la Cultura José Saramago. C/ Cardelan Tabera y Araos s/n. Horario: 9 a 14 y de 17 a 22 horas. Pero bueno… termina este lunes.

Anuncios
Categorías: 2014 - Viajes del año, Albacete (capital) | Etiquetas: , | Deja un comentario

Navegador de artículos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: