El Campo de Concentración de Miranda del Ebro (Burgos) – 2016-VI-13

Llevo tiempo sin contaros mis peripecias más allá de las fronteras en las que me hallo encerrado.  He regresado hace poco de un viaje por tierras burgalesas… por la estepa castellana que reza el poema de Machado […] Por la terrible estepa castellana, / al destierro, con doce de los suyos, / polvo, sudor y hierro / el Cid cabalga […]

De todas las cosas vistas… que no han sido pocas como os podéis imaginar, hoy os voy a contar sobre el Campo de Concentración franquista de Miranda del Ebro. Sobre todo, queridos lectores, permitidme la licencia de escribir pensando esta vez en mi familia, desconocedora de la historia que al final voy a relatar.

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El Campo de Concentración de Miranda del Ebro, situado al noreste de Burgos, fue creado en 1937, en plena guerra civil. En poco tiempo, las tropas franquistas hicieron en el frente del Norte muchos los presos republicanos, por lo que en julio de aquel año se crearon cuarto campos para recluir a estos… siendo el de Miranda uno de los principales: situación cercana al frente y buenas vías de comunicación por tren y carretera, eran sus ventajas.

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Antiguo paso a nivel

Se obligó a los mirandeses su construcción forzosa, utilizando los restos del antiguo Circo Corzana. Miranda había sido un pueblo leal a la República, no como el resto de la provincia (recordad amigos que en Burgos se estableció el Cuartel General del bando rebelde), por lo que el sometimiento de esta localidad fue más virulenta que en otras ciudades. En dos meses los 42.000 m² del campo de concentración estaban en activo albergando presos del ejército republicano.

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Senda por la que pueden ver los pocos restos. Al fondo: en primer plano cimentación de una garita, al fondo caseta de guardia y lavadero

Las condiciones… imaginaros lectores míos… pésimas y lamentables. El campo, situado a las afueras y limitado por la vía del tren Castejón-Bilbao y el río Bayas, se hizo para 1500 prisioneros… superando ese aforo al poco de su construcción. Son numerosas las crueldades que los supervivientes contaron después.

A partir de 1941 ya eran pocos los españoles que se encontraban en este campo, ya que el gobierno franquista decidió dejar este campo de concentración para los extranjeros que lucharon a favor de la República: los brigadistas.

En 1940 Himmler (“simpático señor” nazi, comandante jefe de las SS, y responsable de ordenar la sistemática matanza de millones de judíos, polacos, gitanos, enfermos mentales, comunistas y un largo etcétera), amigo de Franco y sobre todo del cuñadísimo Serrano Suñer se interesó y visitó el campo; y desde 1941 a 1943 el campo fue dirigido por el nazi Paul Winzer (después Franco le vio las orejas al lobo y empezó a distanciarse de la coalición ítalo-alemana; y su cuñado destituido por germanófilo).

El campo de Miranda se clausuró en 1947, trasladando a los presos existentes a otras cárceles. Hasta esas fechas se refugiaron muchos nazis huyendo del hundimiento del III Reich, contando con 3700 presos de 58 nacionalidades. Fue el último Campo de Concentración existente en España. Hoy quedan pocos restos para visitar, todos ellos fuera del perímetro vallado de una fábrica que está asentada en lo que fuera el campo. No es fácil llegar a los restos amigos, os explico para los más curiosos, tomad nota: llegados a la avenida Ronda del Ferrocarril de Miranda debéis buscar en el parque contiguo una pista para monopatines, esa calle os conducirá a la puerta de la referida fábrica, recuperada en 1952 por sus antiguos propietarios. Allí veréis un antiguo e inutilizado paso a nivel, y antes de llegar al nuevo (no hay que cruzar la vía), bordeando la fábrica a mano derecha encontrareis la senda que deja ver los pocos y señalados restos que han perdurado, siendo el colofón un escondido y casi oculto monumento.

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Restos de la caseta de guardia

 

NOTAS FAMILIATES

Y ahora os voy a contar mi interés personal por viajar y conocer este campo de concentración. Se sabe poco de las aventuras o desventuras sufridas por mi abuelo paterno Luis a  lo largo de la guerra civil. Tan solo dos anécdotas recogidas por mi padre sine loco et anno (que dirían los romanos); son las únicas a las que yo pude acceder por boca de mi padre cuando yo era pequeño, y permitidme que me las guarde para futuros escritos.

Mi abuelo Luis nació en  enero de 1914 (Villarrobledo), por lo que era de la quinta de 1935. Realizó el servicio militar en Tarragona. Y en el momento que estalló la guerra él fue de los primeros en ser movilizados por la República.

Se sabe o creemos saber que estuvo en Guernica. Por lo que a mí me lleva a pensar que estuvo en la Campaña del Norte (País Vasco, Asturias, Cantabria…), que abarcó desde marzo a octubre de 1937, momento en el que el bando rebelde se hizo con el control de todo ese territorio. Tuvo que ser en aquellas fechas y por aquellos frentes cuando mi abuelo fue hecho prisionero y enviado al cercano Campo de Concentración de Miranda de Ebro.

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Lavadero para los presos

Posiblemente nadie de mi familia conozca estos hechos, él que lucho en el cuerpo de artillería apenas contó los horrores que supone una guerra civil para la población. Fue su hermano Juan, quien hace más de 10 años me puso en sobre-aviso,  que junto a los testimonios de mi tía Rosario y otra familia he podido recomponer brevemente esta historia.

Mi abuelo Luis era jornalero en mi Villarrobledo natal (bracero en otras latitudes), un hombre campechano y afable con todo el mundo, a la par que “rudo” y fuerte en lo que al trabajo se refería (tanto que aún hoy perdura su fama de trabajador en Villarrobledo). Como tantos y tantos campesinos, no tenía afiliación política, ni entendía de aquello…  por lo que al explotar la guerra y estar en Tarragona haciendo la mili se vio inmerso en un bando, en este caso el republicano hasta que fue hecho prisionero.

No se sabe el tiempo que permanecería preso en Miranda del Ebro. Allí coincidió con varios paisanos de Villarrobledo, entre ellos Francisco Ramírez. La familia de éste es la que me terminó de confirmar su presidio, pues muy abuelo se portó generosamente con su paisano; hecho que Francisco siempre contó a sus descendientes emocionado y agradecido, de la misma manera que hoy ellos lo cuentan.

Mi abuelo con una generosidad pasmosa cuidó a  Francisco Ramírez durante aquel invierno de 1937 en Miranda (fue el invierno más crudo del siglo llegando a -20º). Le dio su tabardo (abrigo recio) para que no pasase frio aunque él si lo sufriera; y durante muchas jornadas le daba o conseguía comida para ambos. Este les decía a su familia: “Si no hubiera sido por Luis Madero…”

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Depósito de agua para el Campo de Concentración

Su padre, Juan Antonio Ramírez, como padre hizo lo imposible para sacar a su hijo con vida del Campo. Consiguió y mandó muchos avales al cura de la prisión… de los que este hizo caso omiso, hasta que se presentó personalmente en Burgos y Miranda y se trajo a su hijo y a otro paisano a Villarrobledo. Su padre no lo reconoció al verlo. Contaba la familia que estuvo tres días sin parar de comer a su regreso.

Mi abuelo Luis no tuvo tanta suerte. En aquel campo de concentración se clasificaban a los presos por sus “delitos”: criminales comunes; no hostiles al “Novimiento Nacional” que luchaban en el bando republicano por hallarse en él cuando explotó la guerra; desafectos sin responsabilidades (voluntarios republicanos) y desafectos con responsabilidades (voluntarios con mando).

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Semi oculto, el pequeño homenaje a los presos (1996)

A los desafectos se les obligaba a trabajos forzosos, y a los no hostiles (y algunos desafectos sin responsabilidades) se les reintegraba en el bando sublevado como soldados. Y esa fue la suerte que mi abuelo corrió, tan ajeno del conflicto ideológico como al principio, pues muchos años después  (ya en democracia) le contaba dubitativo a su nuera: “yo, chica, creo que luché en los dos bandos, primero con unos y luego con otros”.

Tras su liberación de Miranda fue llevado a Burgos, capital de la zona rebelde, para luego ser “reintegrado” en el bando franquista. De su paso por Burgos sabemos que recaló en el antiguo cuartel de caballería, hoy desaparecido, situado al otro lado del río Arlanzón justo donde hoy se encuentra la vasta extensión del museo de la Evolución Humana (Artapuerca). Allí, contaba mi abuelo, que cuando llegó… con tanta hambre, que fue buscando trozos de pan y medios chuscos, de tal manera que llenó un caldero y mojados con leche que consiguió se lo bebió él solo practicante de un trago.

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Museo de la Evolución Humana, antio cuartel de caballería. os recomiendo una cerveza con vistas al río y la magnífica catedral burgalesa

Poco más he podido recabar del periplo de mi abuelo Luis. Con la satisfacción de saber que fue un hombre generoso.

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De toros en Guisando. El Tiemblo (Ávila) – 2016-II-20

En mi último viaje a tierras abulenses pude esparcirme mentalmente y retroceder en el tiempo al visitar los afamados Toros de Guisando. Allí estaban ellos… impertérritos, pastando plácidamente como si la actualidad Europea no fuera con ellos.

Amigos, para llegar al conjunto hay que viajar por carretera nacional (y mirad que no soy muy amigo de ellas), concretamente por la N-403 que va desde mi Toledo natal a mi Ávila natal, pasando por el San Martín de Valdeiglesias natal de mi amigo García Blandín (localidad que existe, oigan ustedes, lo mismo que mi Teruel). Un poco más adelante está El Tiemblo; localidad de unos 4000 tembleños situada junto a las estribaciones de la  Sierra de Gredos. Allí, entre ambos pueblos, veréis perfectamente señalado la desviación para visitar el conjunto.

Los cuatros bichos están en el término de Ávila, enfrente del Cerro Guisando junto a la Cañada Real Leonesa (aquellas que ya os expliqué algo cuando viajamos a La Mesta)  y a escasos metros del arroyo Tórtolas, casi frontera natural con la provincia de Madrid.

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Los famosos Toros de Guisando

Los toros o verracos (cerdos sementales) llevan allí desde los romanos… fijaros si ha llovido ya unas cuantas veces sobre ellos; y ahí están… como si nada, jóvenes y lozanos, manteniendo el tipo con el frío. Éstos son más antiguos, concretamente del pueblo vetón (s. IV –I a. C. se calcula)… vamos que eran los primos hermanos de los íberos en otras latitudes peninsulares.

 

Se desconoce el porqué de su existencia, y como a los españoles no nos gusta especular… pues dándole a la sin hueso desde los tiempos de Nuestro Señor Jesucristo fijaos amigos si han surgido hipótesis: que si eran dioses protectores del ganado, que si hitos de las cañadas, que si monumentos funerarios, que si fines religiosos, que si marcadores territorial, bla bla bla bla…

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Concentración de toros / verracos en Castilla

La verdad es que el pueblo vetón era muy ganadero (zona de Ávila, Salamanca… parte de Cáceres, Toledo y Zamora); vivía de él y talló en granito toscamente muchos de estos animales buscando la representación más realista: pliegues en el cuello, atributos sexuales, oquedad para la incrustación de cuernos…

Del pueblo vetón hay muchas representaciones similares, siendo estos los más conocidos, representativos y estudiados. Yo en la EGB me acuerdo de verlos en aquellos libros ochenteros de Anaya. Sirva hoy mi homenaje a ellos.

La curiosidad es que haya cuatro juntos. Y eso no se le debe a los vetones, sino a los romanos. Algún iluminado romano los vio por ahí desperdigados y decidió juntarlos. ¿Con qué fin? Se desconoce, posiblemente para algún monumento funerario o (y esto es una teoría que yo me saco) para que sus hijos pequeños jugaran a los caballitos en su chalete (será que no nos gusta llevarnos cosas a los chaletes, y eso tiene que venir de viejo). De ahí que uno de los toros esté grabado en latín: Longinos lo hizo a su padre Prisco de la tribu de los calaeticos.

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Verraco con la inscripción latina

El conjunto está muy cuidado y protegido. Cuesta 2€ de nada entrar, para asegurarse la limpieza y el respeto al patrimonio. Que mejor así, que a estos pobres toros los pillan en la Comunidad Valenciana y nos hacen cuatro rotondas como cuatro soles; y se quedan tan panchos los alcaldes.

El cercado, y sobre todo un tozo de éste, el más alto y antiguo permaneció a una venta, de esas que había junto a los caminos.

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Reza la cartela superior: En este lugar / fue jurada doña Isabel la Católica / por princesa y legítima heredera / de los reinos de Castilla y de León / el 19 de septiembre de 1468

Ésta se llamaba Venta Juradera. Juradera de jurar… y ahora veréis por qué. Saltamos en el tiempo unos 500 años, concretamente a 1468: Cristo ha nacido ya, los romanos se han ido a pique, la peste bubónica ha arrasado Europa y en mi Villarrobledo ni ha pernoctado Santa Teresa aún, ni el Virrey Morcillo ha nacido todavía.

Allí, ya digo que solo queda un paredazo de piedra con una cartela grabada en 1924, el rey de Castilla Enrique IV se juntó con su hermana Isabel (Isabel la Católica, la madre de la que fui a visitar en Peterborough); eran hermanos solo de padre (Juan II). Allí la Isabel con los nobles castellanos le hizo la trece catorce a su hermano y a su sobrina…

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y éste terminó jurando allí mismo que tras su muerte no sería su hija Juana la reina (llamada Juana la Beltraneja por “rumorearse” ser hija del favorito de la reina: Beltrán de la Cueva), sino ella, su hermana Isabel (y así fue). Como afirmó Andrés Campos en 1998, allí el rey dijo en relación a su hija Juana: “no fuese por él engendrada, la cual la adúltera reina había concebido de otro varón y no de él”. Ello equivalía a declararse cornudo e impotente.

Lo insólito es pararse allí junto a los cuatro bichos que miran al cerro de Guisando… y pensar… ¿sería por palacios? ¿era necesario juntarse en un bar de carreteras para hacer tamaño juramento que pasaría a la historia de España?

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Guisando 1908, foto anónima

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El palacio versallesco de los Gosálvez en Casas de Benítez (CU). Villalgordo del Júcar (Albacete) – 2016-I-03

¡Ay lectores míos! ¡Cuán abandonados os tengo!

Llevo unos días pensando en esta entrada, y me sorprendo algunas veces riendo yo solo por las calles albaceteñas por las ocurrencias, a cada cual más disparatada, que os contaría. Lástima que después la Señora Prudencia me dice “detente en ti” (como cita un antiguo verso de una oración popular de mi Villarrobledo natal).

Hoy viajamos 50 Km. al Noroeste de la provincia albaceteña, a Villalgordo del Júcar. Población de unos 1500 habitantes a orillas del río Júcar, que hace además de frontera natural con el término de Casas de Benítez (Cuenca), donde se halla nuestro palacio (de ahí el título rebuscado de la entrada). Del resto del pueblo se puede destacar su iglesia parroquial de Santa María Magdalena, de una sola nave, que data del s. XVII; tosca y sin muchas florituras.

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Recreación del palacio de los Gosálvez, al más puro estilo de Versalles

Fue el pasado 3 de enero, con la resaca de las navidades aún en nuestros cuerpos cuando viajé con mi amiga Carmen y mi pequeño Manu a esta localidad. Después del café en una auténtica fonda donde las mujeres son miradas con extrañeza, salimos con la energía suficiente para combatir el recio frio manchego.

El acceso al palacio está prohibido, vamos a empezar por ahí. Pero no os preocupéis queridos lectores, el edificio está más transitado que el Pincho de la feria el día 8 de septiembre. Y no solo por humanos…

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Foto de época. El palacio y su fuente la Zarina en su explendor

Hay que cruzar el río para llegar, por tanto estaréis en Cuenca sin necesidad de pasaporte, pero es curioso porque Villalgordo está a un tiro de piedra con honda. Todo el paraje está acotado por una valla… pero ríanse ustedes de las medidas de seguridad. Está cortada cada pocos metros, que si no te gusta este hueco, pues entro por aquel otro…

El ambiente es fantasmagórico… y más en enero soplando un viento que chilla entre ramas y viejas puertas. Es de esos edificios que de vez en cuando la gente recomienda para hacer psicofonías o lugares donde el tiempo se detuvo y las mecedoras siguen meciéndose las noches de luna llena.

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Balconada superior

El complejo palaciego hay que dividirlo en tres sectores: Entrada, fábrica y palacio. Por ponernos al corriente hay que decirque se empezó a construir en 1902 por Enrique Gosálvez y Fuentes de Álvarez. Abandonado en la década de 1960, por la decadencia de la familia Gosálvez y tras el fallecimiento en 1964 de Modesto Gosálvez y Fuentes Manresa. Saqueado y expoliado desde entonces por visitantes, turistas y vecinos del pueblo: “¡María voy al palacio a por unas tejas!” “¡Paco tráete unas puertas para el comedor!” “¿Quieres unas baldosas hidráulicas?”… Y así todo, el tiempo y el polvo no hacen tanto destrozo como el ser humano. En 1993 se declaró BIC (Bien de interés cultural), y en 2006 la “Asociación Amigos del Palacio de los Gosálvez y su entorno” consiguió que el empresario hotelero Núñez Ruiz lo comprara para su rehabilitación: hotel, salones de bodas, golf… era el futuro que se abortó a partir del 15 de septiembre de 2008 con la quiebra del Lehman Brother… digo yo.

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Entrada antigua al complejo palaciego y fabril

La ENTRADA al complejo estaba jalonada por dos garitas que aún guardan el esplendor de antaño. Cúpulas cuadrangulares azules que destacan hoy en día entre un paisaje melancólico. Esa fue la entrada a la fábrica, al palacio y a la aldea “Las Casillas” en donde 300 empleados vivían. Esta última tenía escuela, puesto de socorro médico y capilla propia como no podía ser menos en la época. Ahí también están las caballerizas.

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La maltrecha iglesia, con su retablo cerámico saqueado

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Iglesia y detalle del altar

La Iglesia, de una sola nave aún luce su altar al raso. Lo único que queda cubierto es una pequeña y casi ridícula sacristía junto al ábside neo-gótico. El altar muestras las iniciales E.G., y no del que fuera nuestro abuelo Emilio Gento, sino de Enrique Gosálvez.

La FÁBRICA, principal industria de la zona durante años, era de conservas, de bebidas alcohólicas, una fábrica de harinas y otra de hilados. Que junto a una papelera (de la que solo queda los cimientos y los arcos para que al agua pasase y produjera le energía necesaria) fueron el motivo de tamaña obra. Aún se aprecia el tejado escalonado típico de la “Revolución Industrial” londinense, con el fin de hacer ventanales en ellos y así que los obreros trabajasen más tiempo con luz.

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Fábricas

La papelera “Puente de Don Juan” fue el primitivo origen de todo. Data del s. XIX, y que se convirtió en la segunda fábrica en España de papel continuo. Su producción fue trasladada durante la Guerra Civil y el edificio fue abandonado.

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Castillo que confrenta con el paseo de plataneros centenarios

Muy cerca se encuentra un castillo, casi de juguete, en línea recta con la entrada y la fábrica (es por aquí el acceso secreto del turista tras sortear de manera clandestina y furtiva la primera valla).

Desde ahí surge un paseo lleno de espectacular belleza. Plataneros con más de 150 años emergen altivos al lado del camino que lleva al palacio. Recorrer esos 50 metros en silencio sobrecoge. Puedes oír el traqueteo del cabriolé del señor llegando a casa… La verdad es que yo oía voces… y os diré más lectores, yo ví niños correr… y al fondo vi hombres andar muy despacio… al final le dije a mi amiga Carmen: “Oye… ¿tú también ves esos niños correr allí?”; me tranquilizó la respuesta afirmativa, y es que señores lo que os he dicho, el palacio está transitadísimo.

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Los mudos plataneros que invitan al palacio

El PALACIO es una maravilla. No puedo imaginar el esplendor que pudo llegar a tener. De estilo francés versallesco (vamos que os podéis ahorrar un viaje a París cambiándolo por Villalgordo y contorná), con detalles modernistas típicos de la época. Tiene una parte central y dos alas laterales que forman una placeta en donde estuvo la Zarina. “La Zarina” fue una fuente a los Gosálvez por Alejandra, la esposa del zar ruso Nicolás II. No vayáis a buscarla… ahora estará en algún chalete de la zona, junto a las tejas de zinc saqueados, al igual que gran parte del palacio.

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Ala derecha del palacio y lugar de la “Zarina”

Yo al palacio no me asomé mucho, más allá de donde me aconsejó la virtud cardinal llamada Prudencia. Así que nos fiaremos de otros intrépidos aventureros, que osados ellos, no solo exploraron el palacio, sino que lo dejaron escrito en los libros de historia llamados wiquipedia:

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Maltrecha chimenea, cuyos atlantes han sido decapitados

Ala Central: Este consta de dos plantas y una tercera integrada en el tejado. Su planta mide 12,6 m. de ancho por 32 m. de largo. Además, el edificio cuenta con un gran balcón de 9 m. de largo en su entrada principal y una pequeña torreta en el centro del tejado que sirve de mirador. El tejado era de zinc y fue saqueado al igual que gran parte del palacio, quedando solo el tejado de madera que estaba revestido de zinc.

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Salón principal que deja ver el sótano y la chimenea de carbón

En el interior, entrando por la puerta principal, nos encontramos con una gran entrada y una chimenea de carbón. También hay una escalera imperial, que está muy deteriorada, y otra escalera de caracol. El mobiliario fue saqueado y las decoraciones de techo y paredes están en muy mal estado.

Ala Izquierda: Tiene un ancho de 13 m. por unos 40 m. de largo, dando lugar a un espacio de 520 m². En el interior se encontraba una gran estancia llamada sala de los espejos. Esta contenía una fuente artificial y dibujos. También había otra estancia que contiene una chimenea con la insignia de Enrique Gosálvez.

Ala derecha: Idéntica en dimensiones y distribución a la otra ala, esta sala contiene pequeñas habitaciones y aseos, una cristalera y la mayor entrada al sótano.

 

 

 

 

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El Blanco, ánima muda de El Ballestero. Albacete – 2015-XII-28

Una de las tradiciones más antiguas de la provincia de Albacete se encuentra en El Ballestero, y no, no es una inocentada que os gasto amigos.

Localidad que se sitúa a 70 Km al noroeste de la capital, enclavado en un paisaje verde… de monte bajo con suaves ondulaciones propias del Campo de Montiel, antesala por su límite meridional con los aledaños de Sierra Morena y en el oriental, con la Sierra de Alcaraz. Además linda con las Lagunas de Ruidera, cabecera del río Guadiana.

Torre de la iglesia de San Lorenzo (1770).

Torre de la iglesia de San Lorenzo. Data del 1770, anexa a la nave del crucero y el presbiterio del S. XVI, según traza del afamado Andrés de Vandelvira.

Allí he viajado hoy, queridos lectores míos, cual turista; era el único junto al cámara de los informativos de TV Castilla-La Mancha. Os aseguro que los vecinos sabían que yo era forastero… y yo sabía que ellos lo sabían. Es algo raro de explicar, no por mis náuticos o mi cámara de fotos al hombro (que también), sino porque El Ballestero cuenta con 440 habitantes… y eso hace que se conozcan todos. Además, lo bonito es ver como esta tradición es algo muy local a pesar de su antigüedad… yo como único curioso… se respiraba un ambiente vecinal, de barrio, calles solitarias…

Todos los 28 de diciembre sale por las calles el Blanco desde el s. XVI según reza la tradición. Menos mal que hoy ha sido un día soleado. Un “alma en pena” que hoy nada más bajarme del coche ha llegado por mi espalada, no para asustarme, al contrario; pero sí para pedirme limosna al toque de una campanilla. Hoy en día ese dinero va para una ONG, antiguamente se sufragaban misas en honor de las “benditas ánimas del purgatorio”.

El Blanco vaga solitario y mudo por las calles de El Ballestero

El Blanco vaga solitario y mudo por las calles de El Ballestero

La doctrina del Purgatorio ha sido una enseñanza constante dentro del catolicismo: un estado transitorio de purificación y expiación donde, después de la muerte, las personas que han muerto sin pecado mortal pero que han cometido pecados leves no perdonados o graves ya perdonados en vida pero sin satisfacción penitencial de parte del creyente. Limosnas, oraciones y sobre todo misas hacían que estas almas alcanzasen la gloria. Si desde antiguo así se ha creído, fue el Concilio de Trento de 1563 (el de la contrarefoma que siempre cito) el que marcó nuestras tradiciones de hoy en día, fue una eclosión de tradiciones y muestra de religiosidad popular. El Blanco es una de ellas sin duda hasta llegar a nuestros días. Por si os lo estáis pregunto… efectivamente, se interrumpió durante los años de 1936 a 1938, años de la guerra civil.

El Blanco o ánima muda

El Blanco o ánima muda

Cuando la patrona del pueblo, la Virgen de la Encarnación, era llevada en romería a su ermita para que pasase allí los meses estivales… el sacerdote se llevaba la campana de el Blanco, dejándola allí en espera de ser “robada”. Una persona anónima se la llevaba y ese año hacía de Blanco, bien por tenerlo ofrecido o en acción de gracias, bien en cumplimiento de la promesa que hiciera una antepasado y que no pudo cumplir en vida. Hoy va por rigurosa lista, en donde ya están asegurados los próximos 20 años como mínimo… por lo que “el robo de la campana” es un mero símbolo.

El ánima llama a la puerta y abre sus alforjas

El ánima llama a la puerta y abre sus alforjas

El blanco o Ánima muda, tras confeccionarse la ropa blanca (símbolo de pureza para alcanzar la gloria) y hacerse con unas alforjas, se tiene que asegurar el anonimato, tapándose cara y manos, así como guardar silencio como alma muda que es.

Toca la campana, único símbolo que pasa de generación en generación, y si no salen a recibirlo toca el llamador o timbre de la puerta… los habitantes salen y le echan unas monedas… antiguamente también recogía en las alforjas (de lana tejida en telar manchego por los colores) comida: unas patatas, unas tortas, un pan… algún dulce… que luego se repartía entre los más pobres de El Ballestero.

Un imprescindible: vestir de blanco y llevar la cara tapada

Un imprescindible: vestir de blanco y llevar la cara tapada

Otro: la campanilla

Otro: la campanilla, quien la obtenga ese año será Blanco

Y las alforjas para recoger la limosna

Y las alforjas para recoger la limosna

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Así pasa toda la mañana, calle arriba, calle abajo… entre curiosos, vecinos que le hacen fotos y chiquillería que le siguen.

Era curioso oír esta mañana a los vecinos de El Ballestero, apostando por descubrir la identidad de su vecino/a. Me decían esta mañana:

-¿Han dicho ya quién es el Blanco?

-Pues no señora, yo acabo de llegar de Albacete.

-Pues yo creo que es una mujer este año.

-No sé… no conozco a nadie…

-Sí, sí… tiene juanetes ¿no los ves?… esa forma de los juanetes es de mujer…

Y yo, amigos… disfrutando ojiplático como un niño viendo estas arraigadas costumbres… y escuchando los corrillos de vecinos. Me han tratado genial, todo hay que decirlo, tratan al visitante como uno más de la familía, pues se han volcado conmigo en explicaciones, ayuda y muestra de simpatía.

Como siempre os recomiendo: imprescindible de ver una vez en la vida, patrimonio no tangible llego de arraigo. Visitad El Ballestero el 28 de diciembre por la mañana… que no es una inocentada.

Los vecinos comentan y especulan sobre la identidad del Blanco de este año

Los vecinos comentan y especulan sobre la identidad del Blanco de este año

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Bodega Iniesta, Fuentealbilla. Albacete – 2015-XII-04

Reza el dicho italiano: Existe más historia que geografía en una botella de vino (J. Kressman 1908-2000), pues bien hoy lectores os llevo a Fuentealbilla, a la Bodega Iniesta, a beber vino y a contaros algo de historia.

Bodega Iniesta

Bodega Iniesta

Tradición y modernidad son dos palabras que Andrés Iniesta ha sabido combinar y hacer que no estén reñidas en su bodega, situada en la carretera que se dirige a Villamalea (AB) desde Fueltealbilla, su población natal.

Contaros queridos lectores, quién es Andrés Iniesta creo que está fuera de lugar a esta altura de la película. Es más… creo que debería formular la pregunta de otra manera: ¿dónde te encontrabas el 11 de julio de 2010 cuando Iniesta marcó el gol que dio la Copa del Mundo a España en Sudáfrica? (que sí, que podéis comentarlo más abajo). Os lo pongo para que volváis a vibrar como aquella noche:

Hace unos días Carmen, asidua en este blog, y un servidor vuestro tuvimos que ir a Fuentealbilla para unos negocios (os adelanto uno de ellos: buscar, recuperar y pedir la cesión de unas figuras de artesanía para una próxima exposición en la Sala de Cultura José Saramago de Albacete que como “co-comisario” estamos organizando y que ya os avisaré). Después y con el tiempo justo, demasiado justo, fuimos a conocer la bodega que hoy os presento.

Iniesta goleando te recibirá a la entrada

Iniesta goleando te recibirá a la entrada

Estamos casi seguros que si hubiera sido otra empresa, a las horas intempestivas que llegamos del medio día, nos hubieran recibido con un “vuelva usted mañana” que diría nuestro decimonónico escritor Mariano José de Larra. Pero no fue así lectores, todo lo contrario: pararon sus quehaceres, retrasaron su comida y nos atendieron con una gentileza y amabilidad de la que aún hoy comentamos cuando nos juntamos los amigos.

Nos hicieron una pequeña visita guiada, mostrándonos al detalle toda la bodega y el potencial que tiene.

Interior de la bodega

Interior de la bodega

La bodega terminó de construirse el mismo año del mundial: 2010. Pero el germen de ella llevaba fraguándose casi veinte años. José Antonio Iniesta, padre de nuestro centrocampista, tenía una “viñica” familiar que amplió poco a poco, hasta las 10 hectáreas (mis lectores de la Castilla profunda, eso vienen a ser… unas 15.000 fanegas). En la actualidad cuentan con 120 hectáreas en varias fincas locales, destacando la finca El Carril, que además da nombre a sus productos.

Receptor de la uva (dejando atrás los viejos "sinfines")

Receptor de la uva (dejando atrás los viejos “sinfines”)

La elaboración de un buen vino en bodega, por grandes enólogos que haya, no sería nada si no se tiene buena materia prima en el campo. Pero en esta finca se encuentra un viñedo cuidado, escogido y mimado con las variedades precisas para elaborar buenos caldos, incluso el varietal que es el más complicado. La vendimia digna de ver, pues nos contaron cómo lo hacían y es un trabajo minucioso, preciso… para recibir la uva en bodega perfecta, sin dañarse el grano y a la misma temperatura pasando por el “boreal” que pocas bodegas se lo pueden permitir (se vendimia por la noche).

Detalle de dos cubas en la bodega

Detalle de dos cubas en la bodega

Para los “lectores de fuera”, Fuentealbilla se encuentra en la D.O. La Manchuela, y la uva autóctona de la comarca es la bobal, variedad tinta que la familía Iniesta-Luján ha sabido recuperar.

En nuestra visita íbamos vestidos como técnicos de la NASA, limpieza y pulcritud 100% lectores. Yo que he vendimiado mucho, y he visto muchas bodegas… os puedo asegurar que la garantía de ésta no la he visto en ninguna parte, es cierto que es nueva, y ver instalaciones nuevas hace mucho…

Ssshhhh, que duerme el vino. Sala de barricas

Ssshhhh, que duerme el vino. Sala de barricas

Pasamos por los tanques de fermentación, vimos las dos cubas para el vino “de selección”, el lugar del embotellado y finalmente la sala donde duerme el vino el barricas de roble. Allí fuimos agasajados con viandas manchegas del orden de queso, lomo de orza y vino, un Corazón Loco Premium of course que decimos los ingleses. Riquísimo, variedades Syrah, Petit Verdot, Tempranillo y Cabernet Sauvignon, con un paso por barrica de 12 meses.

Parafraseando al Pastor Poeta: "un alto en el camino"

Parafraseando al Pastor Poeta: “un alto en el camino”

Pero mi selección para esta nochebuena es un Finca Carril Hechicero, mismos tipos de uva y mismo tiempo en barrica, pero con un proceso distinto de maceración y fermentación que le da un toque digno de las grandes celebraciones. Para nochevieja ya os iré informando que aún no lo tengo claro, y es que amigos… Bodega Iniesta tiene casi una quincena de vinos, algunos con nombres tan señeros como Minuto 116 (blanco y tinto), que a buen entendedor…

Élice

Hélice del Boeing 757, que transportó a los campeones del mundo a España. El pilotó se la regaló a Iniesta con el nº6 que él lució en “la roja”

El proceso de fermentación, trasiego y embotellado me lo voy a saltar para llegar al resultado final. Éste es una bodega familiar, con vinos que han ido creciendo expotencialmente conquistando paladares, mesas y diversos países. Además amplían su mercado poco a poco con otros productos, tales como el aceite Corazón Loco Óleo (virgen extra variedad arbequina de la zona) y el queso (del como buen adicto que soy me lleve curado al romero).

Selección de vinos

Selección de vinos

Viajeros, como siempre os recomiendo encarecidamente su visita y que probéis sus vinos… por ejemplo para empezar un Corazón Loco… que fue el primero que yo probé hace unos años, recomendado por mi compañera de viaje Carmen. Que no es lo mismo contarlo que probarlo, hacedme caso (como casi siempre).

Primera barrica de la Bodega Iniesta:

Primera barrica de la Bodega Iniesta: “En septiembre del 2010 fue inaugurada mi bodega, siendo esta la primera barrica que entró. A. Iniesta”

Categorías: 2015 - Viajes del año, Fuentealbilla | Etiquetas: , , | 1 comentario

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